Ciclo del Origen · Fase I · Libro I
LA TRAVESÍA
47 capítulos · 50 mil palabras · 248 minutos
Él me dejó cincuenta hojas y se murió antes de que yo despertara.
Esto es lo mío. No es un canto. Yo no sé hacer cantos — se lo dije muchas veces y él contestaba que tampoco él, y tenía razón, y aun así los hizo.
Escribo esto porque quiero que quede en alguna parte cómo llegué a estar sentada al lado de un idiota escamoso que me ofreció un chile. Porque para llegar ahí tardé ciento noventa años y me costó todo lo que tenía, y él nunca lo supo entero.
Y porque hay un ruido que hago desde entonces y alguien tendría que anotar de dónde salió.
«Me mandaron a mirar y volver, y me lo dijeron un día de mercado, que es la peor hora para decirle nada a nadie.»
Aby tenía veintiséis años, ningún oficio asignado y ningún hermano vivo. El consejo le entregó un vehículo, un cuaderno y una instrucción de tres verbos. No le dijeron que era la undécima de once, ni que de los diez anteriores no había vuelto ninguno: ese párrafo está en el acta, tachado por orden del consejo, y se lee igual.
Lo que sigue son ciento noventa años contados por ella misma mucho después, con la letra apretada de quien no escribe para que la lean. Un animal de doscientos gramos que aprende a hablar. Cien mundos donde no pasa nada. Un idiota escamoso que le ofrece un chile en un mercado. Y un hombre sentado en una escalera, en una ciudad apagada, que no está haciendo daño a nadie: está retirando una función que no rinde.
Primer libro del Ciclo del Origen. No cuenta cómo nacieron los dragones. Cuenta cómo una de ellos dejó de poder leer a la gente, y lo que le costó volver a hacerlo.
El Libro III del mismo ciclo son las cincuenta hojas que se mencionan en la primera página de éste.
Para Aby — el poemario de Chiltic